
Durante el año que acaba de empezar, nos va a empezar a resultar familiar un nuevo concepto: los agentes IA. A diferencia de los modelos generativos, estos agentes no solo responden, sino que planifican, toman decisiones y son capaces de ejecutar tareas de manera autónoma. Este mes de diciembre OpenAI ha presentado Operator Agent y Google ha hecho lo propio con Jules y Project Mariner. Estos primeros agentes IA prometen ofrecer capacidades prácticas y avanzadas. Marcando el inicio de un proceso de innovación tecnológica fuera del foco mediático, sin ruido, pero con un enorme impacto en el futuro de la empresa y el mercado laboral.
Este fenómeno forma parte de la llamada hiperautomatización, un término popularizado por Gartner, que describe el uso combinado de tecnologías avanzadas para automatizar tareas más allá de las capacidades humanas. Los agentes IA forman parte de una revolución silenciosa, que sienta las bases de un futuro donde la inteligencia artificial no solo sea útil, sino indispensable.
Inicialmente, los agentes de IA actuarán como ayudantes para empleados, lo que Microsoft denomina copiloto. Gestionando correos electrónicos, informes y otras tareas repetitivas. Paulatinamente se irán integrando con nuevas aplicaciones en los sistemas de las compañías, donde los procesos son más controlados y no requieren las implicaciones de una IA generativa. Con el tiempo, asumirán roles más complejos, ejecutando flujos de trabajo completos y colaborando con sistemas, personas y otros agentes. Cada vez irán requiriendo una menor intervención humana hasta alcanzar la plena autonomía, asumiendo tareas más complejas, y transformando profundamente la manera en que trabajamos. Finalmente, los reconoceremos como «empleados digitales».
immune.institute. (12 de enero de 2026). Blog. https://immune.institute/blog/7-ejemplos-de-uso-de-inteligencia-artificial-en-nuestro-dia-a-dia/
